
Los tres miembros más representativos del departamento de comunicación de la campaña del senador norteamericano John McCain han dimitido de sus cargos, con lo que se debilita aún más la contienda electoral de este aspirante republicano a la candidatura presidencial estadounidense.
El director de comunicación, Brian Jones, y sus dos ayudantes, Matt David y Danny Díaz, presentaron su dimisión de una campaña electoral que se ha visto marcada las últimas semanas por sus problemas financieros y la renuncia de varios de sus miembros más destacados.
Además de estos tres responsables, otros dos empleados del mismo gabinete han anunciado también que abandonan. Sin embargo, se espera que dichas dimisiones no se hagan efectivas hasta la semana que viene.
Este anuncio era previsible tras la dimisión el pasado martes del director de campaña de McCain, Terry Nelson, ya que muchos de los encargados de la comunicación tenían establecidos fuertes lazos laborales con él. La semana pasada el jefe de estrategia electoral de esta campaña, John Weaver, también hizo pública su dimisión.
Jill Hazelbaker, la actual directora de comunicación de McCain en New Hampshire, se hará cargo a partir de ahora del gabinete de prensa del republicano. Hace dos semanas, McCain informó que sólo recaudó 11,2 millones de dólares para su campaña electoral en el segundo trimestre del año.
La cifra es inferior a los 13.6 millones de dólares que recaudó durante los primeros tres meses del año y le sitúa como el tercer líder republicano, en términos económicos, que aspira a la candidatura presidencial por detrás de Mitt Romney y Rudolph Giuliani. El senador por Arizona anunció además que contaba sólo con dos millones de dólares en efectivo disponibles en ese momento, lo que generó numerosas críticas y escepticismo alrededor de la estrategia y las inversiones de su campaña.
Tras la publicación de estos datos, McCain advirtió que se llevarían a cabo recortes de presupuesto y despidos en su campaña. Además, la popularidad en las encuestas del que fuera considerado el principal aspirante republicano hace seis meses, se ha visto mermada por su apoyo incondicional a la guerra de Irak y el aumento de tropas anunciado por el presidente de EU, George W. Bush.

