
La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) de España ha criticado a fabricantes y operadores por vender como digitales televisores que no lo son y por la falta de contenidos atractivos en la nueva Televisión Digital Terrestre (TDT) que impulsen a los espectadores a migrar a la nueva tecnología.
AUC considera que, tras la probación por el Consejo de Ministros el pasado 7 de septiembre del Plan Nacional de Transición a la Televisión Digital Terrestre (TDT), la posibilidad técnica del tránsito de la televisión analógica a la digital antes de abril de 2010, queda plenamente garantizada.
Sin embargo, más allá de la cobertura de señal, la Asociación considera que la penetración real de la TDT está amenazada por diferentes problemas, uno de ellos el que por parte de algunos fabricantes se está utilizando de forma abusiva el término "digital", aprovechando la falta de información de los ciudadanos, con el fin de vender televisores que en realidad no permiten acceder al nuevo sistema.
En España, frente a lo ocurrido en otros países europeos, no se ha establecido por ley que, a partir de una determinada fecha, todos los televisores que se vendan lleven integrado el descodificador digital, por lo que existe el peligro de que el mercado español acabe recibiendo todo el material obsoleto que ya no puede venderse en otros países. Además, en muchos casos, los nuevos equipos digitales no incorporan las prestaciones verdaderamente interactivas que dotan de valor añadido a la TDT, con lo que el esfuerzo económico de muchas familias para renovar sus televisores puede resultar insuficiente a muy corto plazo.
La Asociación ha denunciado también la falta de contenidos atractivos en la nueva TDT, que supondrían el verdadero empujón para que los espectadores migren a la nueva tecnología. AUC considera que, en este terreno, los operadores de televisión podrían estar jugando "a la baja" para fortalecer su posición negociadora en los últimos tramos del proceso para no hacerse a sí mismos la competencia, o, al menos, para evitarse inversiones importantes en nuevos programas todavía con poca audiencia.

