España es el quinto productor mundial de spam, con un 5,8 % del total

España es el quinto productor mundial de spam con un 5,8 % del total mundial, sólo por detrás de Estados Unidos (21,6 %), China (13,4 %), Francia (6,3 %) y Corea del Sur (6,3 %), según los datos de la industria difundidos por la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario consideró "insuficientes" las medidas adoptadas por los Estados miembros y les exigió que intensifiquen la lucha contra el correo no deseado. En la clasificación de los 10 primeros países de origen del spam, se sitúan, por detrás de España, Polonia (4,8 %), Brasil (4,7 %), Italia (4,3 %), Alemania (3 %) y Taiwán (2 %).

Bruselas ha recalcado que el correo no deseado ha seguido creciendo durante los últimos cinco años hasta representar actualmente entre el 50 % y el 80 % de los mensajes dirigidos a los usuarios finales. Aunque la mayor parte del spam procede del exterior de la UE, especialmente de Asia, el 25 % de los mensajes retransmitidos proceden de Estados miembros.

Se estima que el coste en 2005 del spam ascendió a 39.000 millones de euros en todo el mundo, mientras para las principales economías europeas, se situó aproximadamente en 3.500 millones en Alemania, 1.900 millones en el Reino Unido y 1.400 millones en Francia. Por su parte, los virus y similares costaron en ese año 11.000 millones de euros en todo el mundo.

El correo electrónico no solicitado, simple molestia en un principio, ha ido adquiriendo unos tintes crecientes de actividad fraudulenta y delictiva, subraya la Comisión, para quien los delincuentes inducen a los usuarios a facilitar datos sensibles o de carácter financiero a través de los denominados mensajes phising.

La privacidad también se ve amenazada debido a la difusión, por correo electrónico o incluyéndolo en otro software, de programas espías que vigilan y comunican el comportamiento en línea del usuario. A su vez, la preocupación que suscitan estos riesgos está limitando gravemente el desarrollo de servicios en línea legales, ha denunciado el Ejecutivo comunitario.

Ante esta situación, Bruselas ha invitado al sector industrial a cooperar plenamente mediante la aplicación de medidas de filtrado adecuadas, así como mediante la instauración de buenas prácticas comerciales con arreglo a lo dispuesto en la legislación sobre protección de datos. Finalmente, la Comisión se ha comprometido a intensificar el diálogo y la cooperación con los terceros países que se encuentran en los primeros puestos de la lista de países generadores de spam.

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